Caja Osteen 2 kg
2 kg
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Si tu caja acaba de llegar y los mangos están duros y verdes, sonríe. Eso significa que los hemos recolectado hace menos de 48 horas y están perfectos. Un mango que llega blando del supermercado lleva semanas en cámaras frigoríficas. El tuyo acaba de cogerse del árbol.
El mango es una fruta climatérica: sigue madurando fuera del árbol. Lo recolectamos en su punto óptimo de desarrollo — los azúcares ya están formados dentro, pero el fruto aún está firme para resistir el transporte. Tu mango llega duro, pero con todo el azúcar dentro. Solo necesita unos días a temperatura ambiente.
Deja el mango en la encimera (20-25 °C). Dale la vuelta cada día. El Osteen tardará 2-4 días; el Keitt, 3-5. Es el resultado más completo y el que más se parece a madurar en el árbol.
Envuelve en bolsa de papel (nunca plástico), cierra sin sellar. El papel atrapa el etileno natural. Truco: añade un plátano maduro o manzana dentro. Revisa cada 12 horas.
Sumerge en arroz crudo. Un truco tradicional indio. Atención: revisa cada 6-8 horas, puede pasar de verde a muy maduro rápido.
Presiona suavemente con el pulgar. Si cede como un melocotón maduro, está en su punto. Duro como piedra = más días. Se hunde demasiado = pasado. Funciona siempre, en ambas variedades.
Acerca la nariz a la base (donde estaba el rabillo). Maduro = perfume dulce e intenso. Sin olor = no maduro. Fermentado = pasado. El Osteen huele a mango tropical clásico; el Keitt tiene un matiz más ácido.
El color no siempre es fiable. Depende de la variedad.
Osteen
Pasa de verde a púrpura-rojizo. El color SÍ es indicador fiable.
Keitt
Permanece VERDE incluso maduro. No esperes cambio de color.
Un mango maduro pesa más que uno verde del mismo tamaño. Acumula más jugo conforme madura. Cuando lo notes pesado y jugoso, está en su punto.
Entero en cajón de verduras a 8-10 °C. Aguanta 5-7 días. Sacar 15 min antes de comer.
Ideal para smoothies, helados y salsas.
Tupperware hermético en nevera: 3-4 días. Unas gotas de limón evitan la oxidación. Fuera de nevera: consumir en el día (máx. 4-6 h).
El mango congelado se conserva hasta 6 meses
Online 24/7. Tu mango aún está en el árbol.
A mano, pieza a pieza, en punto óptimo.
Mensajería especializada. Seguimiento online.
Déjalo a temperatura ambiente 3-5 días.
Online 24/7. Tu mango aún está en el árbol.
A mano, pieza a pieza, en punto óptimo.
Mensajería especializada. Seguimiento online.
Déjalo a temperatura ambiente 3-5 días.
Los pedidos realizados antes de las 15:00 se envían al día siguiente.
Cartón reforzado con ventilación, protección anti-golpes y material 100% reciclable. Las cajas de Keitt llevan refuerzo extra por el mayor tamaño (400-800 g).
Corta los dos lados al bies, haz cuadrícula sobre la pulpa e invierte la piel. Cubos perfectos. La más fotogénica.
Pela con pelador, corta láminas finas. Ideal para ensaladas y carpaccios. El Keitt da láminas grandes.
Corta por la mitad, retira hueso, come con cuchara. La forma más honesta. Así lo hacemos en la finca.
| Día | Estado | Color | Icono |
|---|---|---|---|
| Día 1 | Duro, firme | Verde | |
| Día 2 | Empezando | Verde-rojizo | |
| Día 3 | En proceso | Púrpura | |
| Día 4 | Maduro, aroma dulce | Púrpura intenso |
| Día | Estado | Color | Icono |
|---|---|---|---|
| Día 1 | Duro, muy firme | Verde | |
| Día 2-3 | Firme aún | Verde (sin cambio) | |
| Día 4 | Cede ligeramente | ¡Sigue verde! | |
| Día 5 | Cede, aroma dulce | Verde (leve amarillo) |
El Osteen te avisa con su color. El Keitt no. En invierno o ambientes fríos (<20 °C), el Keitt puede tardar 7-10 días. Si después de 5-6 días no ha cedido: comprueba que no está en nevera y escríbenos por WhatsApp.
Mango congelado + plátano + yogur natural + miel. Batir 2 min.
Cubos de mango + rúcula + queso feta + nueces + lima.
Mango congelado batido hasta cremoso. Sin azúcar, puro mango.
Mango + cilantro + cebolla roja + limón + chile. Para pescado o pollo.
Mango laminado + yogur griego + granola + miel. Bonito y sano.
Con el Osteen: recetas dulces y postres. Con el Keitt: recetas saladas, ensaladas y salsas (su toque ácido es perfecto para equilibrar sabores).
El hueso del mango tiene varios usos prácticos y culinarios que suelen desconocerse. Primero, el hueso contiene pulpa residual pegada que se puede aprovechar como snack rápido: simplemente muerde o raspa con cuchillo la pulpa adherida al hueso antes de tirarlo. Es la parte más sabrosa del fruto según muchos cocineros profesionales porque concentra azúcares y aromas.
El hueso completo puede usarse para aromatizar jarabes y licores caseros. Limpia la pulpa adherida, seca el hueso al aire durante 2-3 días y añádelo a botellas de ron añejo, vodka o jarabe simple durante varias semanas. Aporta aroma sutil a mango al líquido. También se puede usar para cocinar infusiones aromáticas en salsas calientes, añadiéndolo durante la cocción y retirándolo antes de servir.
En términos de sostenibilidad, si vives en zona cálida similar a la Costa Tropical, el hueso fresco se puede plantar para germinar un manguero. El proceso requiere paciencia: limpiar completamente la pulpa, secar el hueso 1-2 días, abrirlo con cuchillo extrayendo la semilla del interior, plantarla en tierra húmeda a 3 cm de profundidad. Germina en 4-6 semanas si se mantiene cálido (24-28 °C) y con humedad constante.
Técnicamente la piel del mango es comestible y contiene cantidades significativas de antioxidantes, vitamina C y fibra, pero su consumo habitual tiene inconvenientes prácticos y de salud que hacen que no se recomiende como norma general. La piel es más dura, ligeramente astringente y con sabor algo amargo, lo que contrasta con la pulpa dulce interior y no resulta agradable al paladar.
La recomendación es descartar la piel en consumo rutinario. Si decides aprovecharla puntualmente por motivos nutricionales, lávala muy bien bajo agua corriente antes de pelar, úsala solo de mango ecológico certificado (no tratado con ceras o fungicidas post-cosecha), y limita la cantidad. Para aprovechamiento alternativo, la piel se puede secar y pulverizar para añadir a infusiones o compostar directamente sin problemas.
La fibra en la pulpa del mango es una característica natural de algunas variedades y no un defecto de calidad. El Keitt tiene fibra perceptible concentrada principalmente alrededor del hueso central; el Osteen es prácticamente sin fibra en la pulpa. Si recibes una caja con piezas que consideras demasiado fibrosas para tu preferencia personal, hay tres formas de minimizar o eliminar la sensación.
La primera es consumir el mango a temperatura ambiente, nunca frío de nevera: el frío refuerza la percepción fibrosa al contraer las fibras en boca. La segunda es cortar estratégicamente, dejando fuera la pulpa cercana al hueso central donde se concentran las fibras y consumiendo solo la parte exterior (más cremosa) cerca de la piel. Pierdes algo de rendimiento pero ganas textura más suave.
La tercera es procesar el mango mecánicamente: batidora, licuadora, minipimer, tamiz fino. Cualquier procesamiento mecánico rompe las fibras por completo y elimina la sensación filamentosa totalmente. Smoothies, purés, sorbetes, helados caseros, salsas pasadas por colador: todos eliminan la fibra percibida. Para cocina profesional, usa Keitt fibroso específicamente en preparaciones procesadas donde esa característica no se nota.

Has aprendido todo sobre maduración, conservación y envío. Solo te falta probarlo con mango de verdad.
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4 kg
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